ANALISIS DE COYUNTURA ELECCIONES FEBRERO 2017 (PARTE I)

img_coyuntura-politica-feb2017ANALISIS DE COYUNTURA ELECCIONES FEBRERO 2017 (I)*

 

La actual coyuntura política del Ecuador de inicio de la campaña electoral se presenta con varios aspectos relevantes dignos de analizar. A continuación me permito hacer algunas reflexiones en línea con los anteriores artículos de análisis publicados en librecuador.org. En vista de su extensión, el análisis de coyuntura se lo presenta en dos partes.

Principalmente se debe destacar el impacto de la crisis económica prolongada que vive el país, con varios trimestres seguidos de decrecimiento y que se expresa de forma dramática en el aumento del desempleo y la pobreza, lo cual es percibido por la opinión pública como responsabilidad del gobierno nacional. Situación que tiende a agravarse por el oneroso endeudamiento público sin precedentes, que habría sobrepasado el límite autorizado por la constitución, utilizado para cubrir el déficit fiscal, con fines políticos, y que pone en riesgo la sostenibilidad de la economía y de la propia dolarización.

De igual manera hay que subrayar el deterioro de la imagen del régimen producto de la corrupción generalizada que afecta incluso al primer mandatario, con su nivel más bajo luego de una cadena de escándalos mayúsculos de coimas y enriquecimiento ilícito, también sin precedentes: Panamá papers, Petroecuador, Odebrecht, entre los principales.

Cabe recordar que el desencanto de la población con el régimen de Rafael Correa venía acumulándose desde hacía varios años, en particular a causa del autoritarismo y de la criminalización de la protesta social; lo cual se había evidenciado en las elecciones del 2014 así como con las protestas a lo largo del 2015 y 2016. Su punto más álgido, sin embargo, se produce tras el agravamiento conjunto de la crisis económica y del deterioro de la imagen del gobierno corroído por la corrupción. Combinación de un conjunto de factores que termina por hacer estallar el mito político-religioso, de fe ciega en el caudillo carismático y en su proyecto modernista de corte fascista* de la “revolución ciudadana”. Momento histórico de inflexión que marca el fin del correísmo en el Ecuador y del proyecto totalitario regional llamado “Socialismo del Siglo XXI”, en medio de un proceso electoral sin la participación del caudillo.

Es importante observar que, en respuesta a la crisis de credibilidad generada por la flagrante corrupción, el régimen correísta ha iniciado una campaña de propaganda cínica de “lucha contra la corrupción” con la que se intenta posicionar la idea de que en el Ecuador es normal ser corrupto, que ésta es parte de la idiosincrasia del país, de que en todo gobierno ha existido, tanto en el sector público como privado, para de esa manera diluir la responsabilidad de Correa y su grupo. Parte de una estrategia publicitaria para mantener su cada vez más reducida base social de apoyo.

De forma paralela, y sin ningún éxito, el régimen busca impulsar una campaña sucia y de persecución contra sus detractores políticos, que no por casualidad resultan además ser los candidatos más opcionados. Este es el caso del reciente hackeo de la cuenta de Andrés Páez, candidato a la vicepresidencia por CREO, y de otros políticos de oposición a los que se ha tratado de perjudicar con la publicación de mensajes forjados e información falsa. Un caso flagrante de persecución es el sufrido por el periodista Fernando Villavicencio, contra quien se dictó orden de prisión, conjuntamente con el ex asambleísta Cléver Jiménez, a fin de impedir que participe en las elecciones para la Asamblea Nacional, en la que hubiera tenido grandes posibilidades de ser elegido con amplia votación. A lo señalado hay que agregar la campaña de intimidación a los medios de comunicación, a través de la implementación de un concurso amañado de frecuencias, que tiene el objeto de amordazarlos durante el proceso electoral.

Detrás del “show mediático” y la represión se percibe asimismo una feroz lucha intestina provocada por el “mal reparto” de los frutos de la corrupción y por el vacío de poder que deja la salida irreversible del caudillo. Un ambiente políticamente caldeado en el que prolifera la creación de cortinas de humo y fabricación de acusaciones sin sustento de algunos ex aliados, utilizados como chivos expiatorios para distraer la atención y ganar tiempo hasta el día de las elecciones, pero que sólo ha contribuido a aumentar la desconfianza y el sentimiento de rechazo en la población. Correa por su parte, además de optar por ausentarse de manera inexplicable por casi un mes en vísperas de las elecciones, se ha asegurado de anunciar ante los medios de comunicación su intención de viajar lo más pronto a Bélgica, lo cual es interpretado como una maniobra para eludir la derrota electoral y para no tener que rendir cuentas a la justicia por todos los desafueros cometidos durante 10 años de despotismo.

En el campo netamente electoral es notoria la tendencia a la baja del binomio oficialista (menos de 30%) representado por Lenin Moreno y Jorge Glas, lo que ha incrementado el nerviosismo entre los miembros de Alianza País y sus aliados, muchos de los cuales empiezan a buscar “refugio” en la oposición. Debemos recordar que si bien Lenin Moreno no es hombre de la confianza de Correa, razón por la cual su binomio es Glas, era la única opción electoral que tenía Correa para asegurar su plan (come sapos) de continuación del régimen dictatorial, y que fue difundida incluso entre las filas de la oposición como una supuesta alternativa democrática para la “salida del correísmo”.

La caída de Moreno y de Glas se debe también a que se trata de un pésimo binomio, sin ningún carisma y sobre el que pesan graves acusaciones de corrupción. En el caso de Moreno se ha evidenciado su falta de preparación profesional, su poca motivación y mala comunicación con el público durante los mítines de campaña, así como la carencia de un mensaje y una propuesta creíble frente a la crítica situación que vive el país. Aún más graves son las acusaciones relativas a su falta de ética, uso de influencias, corrupción y enriquecimiento ilícito, entre las que cabe mencionar su “nombramiento” como enviado especial de Naciones Unidas sobre discapacidad y accesibilidad. Cargo inexistente que fue creado a pedido del gobierno correísta y negociado por el entonces Canciller Ricardo Patiño con el Secretario General Ban Ki-Moon, pero que no era parte ni del organigrama ni presupuesto de dicha organización, y que costó al erario nacional más de US 3 millones de dólares durante dos años, con la única pretensión de cuidar la imagen y subir el perfil del futuro posible candidato a la presidencia de Alianza País.

Igualmente espinosas son las denuncias sobre el pago de varias decenas de miles de dólares por “Charlas motivacionales” (US 10.000 cada charla) con los municipios de Quito y Cuenca (de lo que se sabe) a través de contratos con una fundación de su familia, así como la adquisición a través de un testaferro de una mansión en Salinas valorada en varios millones de dólares. Se debe recordar que ya en el año 2009 Fabricio Correa acusó a Lenin Moreno y a uno de sus familiares de corrupción en el negocio petrolero. Acusaciones no aclaradas satisfactoriamente y que han minado seriamente la falsa imagen de respetabilidad y generosidad de la “Evita Perón” de la revolución ciudadana construida por el aparato de propaganda correísta.

Respecto de Glas es conocido que se trata de un funcionario y amigo personal de Correa, que ha estado a cargo de los proyectos de infraestructura del supuesto “cambio de la matriz productiva” y en cuya gestión se han suscitado los mayores escándalos de corrupción de la administración correísta, y en los que están involucrados los principales funcionarios de su equipo de confianza.

La situación de ambos candidatos podría agravarse si el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publica la lista de altos funcionarios del gobierno de Correa que recibieron coimas de parte de Odebrecht durante los 10 años de correísmo, y que se presume afectaría especialmente a Jorge Glas. Aspectos muy negativos que han sido aprovechados por la ciudadanía activa en las redes sociales para desenmascarar a ambos candidatos.

De otra parte, el rechazo en aumento al correísmo y el temor al continuismo han provocado que la ciudadanía reflexione sobre la importancia del voto, dando lugar a que surja la tendencia por ejercer un “voto útil” a favor de la candidatura más opcionada en los comicios de febrero, que asegure el fin del gobierno dictatorial y corrupto. Cabe añadir que dicha tendencia toma fuerza en vista de que a nivel de la opinión pública se propaga la convicción y el temor de que en su desesperación el régimen correísta estaría preparando un fraude electoral.

Este punto es muy importante, pues por primera vez en 10 años se observa a los funcionarios del gobierno con una actitud derrotista en vísperas de los comicios, lo cual se pone de manifiesto en las intervenciones electorales de Correa, así como de Moreno y Glas. Un ejemplo claro de lo señalado fue la pobre concentración realizada en Guayaquil para celebrar los diez años de la “revolución ciudadana”, en la que llamó la atención el pesimismo de Correa y su binomio, quien se lamentó de la falta de “conciencia de clase” de los estratos populares del Ecuador a diferencia de lo que, según él, ocurre con las clases acomodadas, enemigas de la revolución. Moreno por su parte, tampoco pudo ocultar el pesimismo que invade su campaña, develando sus resentimientos y complejos: “hace 10 años creíamos que Ecuador era el peor país del mundo, que los ecuatorianos éramos los peores habitantes del mundo, cuando un atleta fallaba decían es que es nuestra raza, así somos, no damos para más”.

Fue unánime la opinión de la prensa respecto del fracaso del mitin político en la ciudad natal de Correa, considerado como un presagio de la derrota de Alianza País en los próximos comicios, y que coincide con la evaluación de los 10 años de correísmo como la década perdida.

 

 

*Para más información sobre el tema ver artículo sobre “Fascismo y Modernismo correísta”:

https://librecuador.org/ensayo-fascismo-y-modernismo-correista/

*La segunda parte del análisis de coyuntura en el siguiente link: https://librecuador.org/nuevo-analisis-de-coyuntura-elecciones-febrero-2017-ii-oportunidades-y-riesgos/

 

 

Acerca de guspalaciou

Diplomático de carrera, libre pensador. Como la mayoría de ecuatorianos quiero un país libre, incluyente y democrático, en armonía con la naturaleza.
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